Cada una de nosotras ha sido dotada por Dios con ciertos talentos, percepciones y capacidades.Como cristianas, creemos que tenemos que usar estos dones en el servicio y en liderazgo para todo el mundo y para el cuidado de la tierra.Cómo lo hacemos, es nuestra llamada o vocación.Estamos llamadas a vivir nuestras vidas en relación con Dios, con nosotras mismas, con otros, y con la tierra.Vocación es un misterio que se desenvuelve durante el curso de la vida.