CENTRO SANTA INÉS
La Casa Construida Por Amor 

Entrada al Centro Santa Inés

Exterior de la capilla

Patio trasero - maíz

Pasillo hacia los dormitorios

Cocina
 

Cocina

Imagen de Sta. Inés de Roma - Patrona de las Hermanas de Sta. Inés

Capilla

Sala de Comunidad

Hermanas y enfermeras auxiliares se reúnen para cenar

Sala de Lectura

Hermanas Inmaculada Leiva y María del Carmen Avendaño con imagen de La Purísima, la Santa Patrona de Nicaragua

Hermanas Katie Schilling, Imelda Salazar, y Mirna Alvarado

Hermana Mirna Alvarado, Hermana Imelda Salazar, y María Chavarría

Placa en la pared indica los nombres de donadores que dieron 2 mil dólares o más para Centro Sta. Inés.

Libro de Honor nombra donadores de doscientos o más.

Tarjeta de oración. Lista todos los donadores a Centro Sta. Inés. Cada hermana coge una tarjeta y reza para un donador particular.

Placa en la pared indica los nombres de donadores que dieron 2 mil dólares o más para Centro Sta. Inés.

 Enlace del consejo general con el proyecto construcción-Hermana Diane Bauknecht, CSACSA,
Arquitecta-Martha Torres
Coordinadora local de proyecto construcción-Hermana Katie Schilling, CSA

Previous     Pause     Next
  
Bienvenidos a esta presentación de diapositivas del sitio de la casa de jubilación en Nicaragua que llamamos cariñosamente “El Hogar Construido por Amor,” y oficialmente llamada Centro Santa Inés (St. Agnes Center). CSA ha sido bendecida con un gran obsequio benévolo para iniciar la construcción de esta casa de necesidad urgente.
 
¿Ayudará usted a estas fieles hermanas mayores por medio de hacer una donación para construir el Centro Santa Inés?
 
A lo largo de cincuenta años, jóvenes nicaragüenses han contestado la llamada de Cristo a seguirle como Hermanas de Sta. Inés en América Latina. Entre aquellas que han decidido ser miembros de votos, unas ya están con Dios, mientras tanto otras todavía trabajan duro entre el pueblo indígena enseñando, sanando, y construyendo iglesia. Unas de nuestras hermanas tienen más de 80 años y están en el tiempo cuando ellas mismas necesitan cuidado, después de una vida de abnegado servicio a los demás. Desgraciadamente, el convento actual es seriamente insuficiente para suplir las necesidades básicas. Una persona tendría que cargar la silla de rueda y andarivel por las gradas, además no pasan por las puertas estrechas a los cuartos privados como dormitorio y baño.
 
En los años pasados, CSA llevaba a nuestras hermanas mayores nicaragüenses desde su patria hasta los Estados Unidos para recibir el cuidado necesario; pero con los reglamentos de inmigración este camino se hace muy difícil y, en algunos casos, imposible con gran costo físico, espiritual, y financiero o con larga intervención legal. Nuestras hermanas nicaragüenses desean y merecen pasar sus últimos años en su patria con los a quienes han servido y amado.
 
¿Le gustaría dar honor a una hermana, la memoria a una amiga especial, o a una estimada que ha tocado su vida por medio de una contribución a esta causa?
 
Por favor, sea generoso ahora.